Carlos Carnicero

Spanair y los pilotos de Iberia

Las condiciones de servicios y las laborales de las compañías de algunas compañías  Low Cost ponen en peligro la supervivencia del sector. Spanair es un ejemplo de que las subvenciones y los apoyos de los gobiernos, autonomías y ayuntamientos no solo no son la solución sino que ponen en peligro los proyectos empresariales serios. Dos mil trabajadores más en el paro mientras los pilotos de Iberia siguen en una huelga insensata. Se despreocupan de los demás porque ellos quieren tener el control de la compañía.

Spanair soportó el sueño de su supervivencia en el dinero de todos los catalanes. El tripartito no se conformó con que la T-4 fuera elegida por Iberia como el enlace de sus vuelos. El Prat necesitaba una compañía fuerte que centrara sus operaciones en Barcelona. Cuando se suspendieron las ayudas a Spanair la compañía no encontró socios financieros.
Si una compañía aérea seria puede suspender sus actividades un viernes por la noche, algo grave pasa en el sector aeronáutico. Es muy sencillo. Las Low Cost y algunas autonomías y ayuntamientos están dando la puntilla a este sector con subvenciones desorbitadas para mantener abiertos algunos aeropuertos inviables.

Continue reading “Spanair y los pilotos de Iberia” »

Añade tu comentario

Camps: delitos, ética y ejemplaridad

Tenemos sentencia. El estado de derecho es un menú largo y estrecho que no permite que ningún plato sea rechazado. Camps no cometió delitos según la sentencia pronunciada.  Pero existen códigos no escritos que atañen a la ética y la ejemplaridad de la función pública y del liderazgo político. Si el PP cree que Camps está rehabilitado puede volver a promoverlo a puestos de responsabilidad política y que sean los electores quienes le juzguen.

Confiar, creer en el estado de derecho tiene la servidumbre de la coherencia intelectual. Y sobre este pilar me gustaría construir algunas reflexiones.

Primera, la Ley del Jurado fue introducida por un gobierno socialista por iniciativa del Ministro de Justicia Juan Alberto Belloch. Forma parte de las reglas de juego del derecho procesal vigente. No cabe cuestionar las normas que rigen un partido cuando éste ha empezado y tampoco cuando ha finalizado.

Continue reading “Camps: delitos, ética y ejemplaridad” »

Añade tu comentario

Los abogados laboralistas asesinados en Atocha, siempre vibrando en la memoria.

 Memoria de días grises y duros. Asesinatos en el despacho de Atocha, en Montejurra, en Vitoria. La extrema derecha desbocada y los demócratas a pecho descubierto. El inmenso orgullo de haber participado en la lucha contra el franquismo y en la transición. Ahora se desprestigia lo que no se conoce y se buscan héroes justicieros olvidando a quienes dejarón su vida cuando había que jugársela. Traición de la memoria de quienes no tienen ni causa ni coraje para buscarlas.

 

 

Hacía frío en Madrid. Los Guerrilleros de Cristo Rey y otras organizaciones de extrema derecha atemorizaban a los demócratas en la Complutense. Los tiros del despacho de Atocha se oyeron en la conciencia de muchos militantes progresistas: fueron el aldabonazo para acudir a la plaza de las Salesas a la capilla ardiente y a la conducción de los cadáveres. Más de cien mil personas asistieron a aquella manifestación. Nunca he asistido a nada más impresionante.

El silencio te cortaba como un cuchillo. Muchos militantes comunistas levantaron el puño al paso de los cinco féretros.  El PCE estaba ilegalizado pero sus dirigentes se echaron en la calle. Éramos muchos demócratas de otros partidos acompañado los cuerpos de los asesinados.

Ha pasado mucho tiempo pero no tanto para olvidar la inteligencia, firmeza y decisión de la izquierda democrática en la conducción de la transición política. Firmeza, generosidad y audacia.

Ahora está de moda desprestigiar la transición; lo hacen quienes no la conocen. Una moda muy ZP. Márketing sin ideas. Renuncian a seguir la estela de los cinco abogados laboralistas de Atocha y en vez de buscar una causa para el progreso y el futuro inician cruzadas antifranquistas retroactivas con una gallardía que no se pude utilizar frente a un franquismo que no existe. Heroísmo de redes sociales, de conversaciones  de Internet y de manifestaciones fuera del contexto de la época en donde te jugabas la vida por manifestarte. Héroes artificiales como coartadas para causas imposibles.

Desprestigiar la transición es una forma de traición a quienes murieron por ella. Quienes carecen de causas y se refugian en la nostalgia de un antifranquismo retroactivo debieran tener el coraje de mojarse contra los poderes financieros y de la derecha dura que están activos. Ahí es donde se puede ser héroe en el siglo XXI. Pero es más cómodo querer juzgar al franquismo cuando los franquistas están muertos. Todo marketing de ensoñaciones que no son posibles e incapaz de dibujar proyectos para mundos más solidarios. Héroes de papel de prensa ensalzados por quienes no tienen el coraje de arremeter contra los poderosos que sí están vivos.

Añade tu comentario

ETA ya no tiene el cronómetro

ETA ya no tiene el cronómetro de la vida política española. Hubo un tiempo en que casi se llegó a crear un consenso social sobre la idea de que la organización terrorista no podía ser derrotada, y en consecuencia, que no quedaba otro remedio que negociar con ella. Eso se acabó. Esa es su tragedia.

Su disolución no es una prioridad  para los españoles porque la derrota no tiene urgencia de confirmación: es un hecho probado. La mentira le complica a ETA la vida. Tres etarras armados en una estación ferroviaria vecina a París es una mala noticia para ellos. Tenían material reciente para fabricar explosivos y para falsificar documentos. Con eso no se hace una verbena ni una fiesta de cumpleaños. Eso es actividad armada o terrorista, como la quieran llamar.

Sus comunicados son desmentidos por sus hechos. Pero ni siquiera es relevante su evidente engaño. Lo que le debiera preocupar a ETA es que a nadie le importa un pito ya lo que hagan porque todos hemos interiorizado su derrota.

Interiorizado de que ETA está derrotada quiera o no certificar su defunción.

Quienes tienen prisa son sus presos. Quienes miran el reloj son quienes les apoyan. Quienes trabajan en contra del tiempo son sus capitanes.

La esperanza del mundo abertzale es que la movilización social en Euskadi obliggue al gobierno de Rajoy a acelerar medidas que favorezcan a los presos. Ahí cuadra su error: miles de personas pidiendo libertad para quienes cumplen condena por asesinato es solo una anécdota sin consecuencias.

La detención de los etarras armados en París es una mala noticia para todos los miembros de ETA porque reafirma al Gobierno en la idea de que no tiene ninguna necesidad de hacer nada hasta que los miembros de ETA entreguen las armas y se hagan cargo de sus responsabilidades civiles y penales.

Si ETA sentía que podía tener valedores en el Gobierno Vasco, en el PNV y en algún sector de la sociedad española, la evidencia de que siguen jugando con armas y explosivos libera a todos de cualquier gesto a favor de que el Gobierno haga los suyos. El cronómetro de ETA se ha quedado atascado porque nadie le hace el menor caso.

Añade tu comentario

Garzón, la impunidad y el populismo

La cuestión está en aceptar la suposición de que Garzón estaría perseguido por causas ajenas a los hechos de que se le acusan. Quienes protestan contra el procesamiento del magistrado en los distintos sumarios que entiende el Tribunal Supremo niengan la imparcialidad e independencia del más alto tribunal español. Eso abre una vía en la confianza en el estado de Derecho que todos los procesados podrán utilizar en el futuro si encuentran apoyos mediáticos y políticos como los que tiene Baltasar Garzón. Una quiebra muy difícil de soportar sobre uno de los pilares del estado de derecho.

Se ha iniciado en el Tribunal Supremo el primer de los tres juicios que tiene pendientes Baltasar Garzón. Se trata de dilucidar si las escuchas que ordenó en las conversaciones de inculpados en la trama Gürtel fueron legales o son constitutivas de un delito de prevaricación.

Hay un sector de la prensa –sobre todo el periódico El País y la Cadena Ser- que se posicionaron desde el primer momento en contra de la posibilidad de que el polémico juez fuera juzgado por el Tribunal Supremo. Puestos a sembrar sospechas habría que recordar el trato exquisito que brinda el Grupo Prisa al juez Garzón desde que este salvara a Jesús de Polanco del sumario en el que le imputaba el juez Gómez de Liaño por apropiaciin indebida de las fianzas de los usuarios de Sogecable. Hay que tener memoria para todo. La intervención de Navalón como asesor del juez también camina en la misma dirección. estando yo todavía en la cadena SER escribí sobre este asunto, por lo que los me acusan de revancha con la emisora lo tienen complicado.  También sectores de la izquierda política y sociológica han adoptado una actitud de protesta ante lo que consideran el “linchamiento del juez”. La campaña ha tenido éxito y ha conseguido que el juez estrella disponga de una aureola de héroe para esos sectores que pretenden que el juez está siendo objeto de una persecución por su reacaudación de dinero entre presidente de grandes compañías que apoyaron económicamente las actividades del juez en una universidad de Nueva York,  sus iniciativas en la persecución del franquismo y sus escuchas telefónicas a los abogados de la trama Gürtel. ¿No parece razonable que Garzón, sospechoso de conductas delictivas, sea tratado como un ciudadano más?

En el fondo de estas posiciones yace la suposición de que el Tribunal Supremo actuaría movido por intereses espurios para acabar con la carrera del juez en venganza por sus actuaciones en la Audiencia Nacional. Este precedente, sin demostración de que se hayan alterados los principios de equidad y de justicia, supone abrir la vía para que otros procesados puedan legítimamente suponer que son objeto de persecuciones parecidas. En síntesis, si el Tribunal Supremo no reúne la confianza de estos colectivos, están cuestionando uno de los pilares del estado de derecho como es el de la confianza en la independencia judicial. Si hay motivos de fundamento en esas sospechas, el ordenamiento jurídico tiene vías para practicar las reclamaciones pertinentes.

Continue reading “Garzón, la impunidad y el populismo” »

Añade tu comentario

Rajoy y sus discursos hueros

Los ciudadanos y los periodistas hemos aceptado y nos hemos acostumbrado a discursos sin contenido, llenos de lugares comunes, de “buenismo” y de frases huecas. Los políticos no conceden ruedas de prensa con preguntas y esquivan sus proyectos si es que los tienen. El final de ese camino es la ruptura de los compromisos electorales. La política se queda sin control de los ciudadanos.

De un tiempo a esta parte, la política está dominada por discursos sin contenido en donde los lugares comunes dibujan una sucesión de frases encadenadas en donde las declaraciones de intenciones son dignas de alumnos de secundaria.

Discurridos los primeros años de la transición, el “España va bien” de José María Aznar fue el inicio de la carrera de vacuidades como soporte de los discursos políticos. Sin duda José Luis Rodríguez Zapatero fue un alumno aventajado de estas asignaturas de hablar sin decir nada. Y en eso anda el presidente del Gobierno que espera, además, la celebración de las elecciones andaluzas escondido.

En la convención del PP de Andalucía, Rajoy se esmeró. La crónica de Carmen del Riego en La Vanguardia es una exaltación de la erudición del presidente.

Dijo Rajoy: “Vivimos momentos difíciles”. Y a continuación explicó la situación y las recetas. “Sabemos lo que hay que hacer y lo vamos a hacer”; “Hemos tomado decisiones y vamos a seguir tomándolas aunque sean difíciles, pues lo contrario sería una irresponsabilidad, y no presido un gobierno de irresponsables”.

Empezó el presidente a concretar en un momento determinado de las crónica de la periodista: “Hemos empezado a poner las bases para que España salga de la crisis, recuperar la confianza en nuestra economía lograr un crecimiento sostenido y estable”.

Para terminar esta lección magistral de un presidente que habla por primera vez a los miembros de su partido en una reunión pública, Rajoy sentenció para aclarar su posición respecto a las advertencias a España realizadas por la agencia Estándar&Poor’s: “Están de moda términos que antes no sabíamos ni que existían, la prima de riesgo, las agencias de rating que te suben y te bajan”.

Realmente, después de leer tres veces la crónica de la intervención del líder del PP ante los suyos, me he quedado tranquilo al ver su enorme capacidad para no decir nada.

Añade tu comentario

El día que “Carme” Chacón se convirtió en “Carmen” Chacón

La ambición de “Carme Chacón” le lleva a pretender la secretaria general del PSOE. Ahora su catalanidad se amortiza con una frase: “fue un error primar el debate territorial sobre el social”.  No lo dice “Carme Chacón” sino “Carmen Chacón”. Una sutil diferencia de marketing en el que tanto cree el marido de la ministra, Miguel Barroso. Hay que seguir la pista a la pareja porque pretenden hacer historia sobre nuestras costillas.

Que la política ha cambiado las ideas por el marketing es una consecuencia de lo que yo llamo “demoscracia” o “democracia demoscópica”. Los expertos fabrican consignas de laboratorio para el regalo instantáneo de los oídos de los  adictos a los que se quiere enamorar.

Si hay un maestro en España de la “demoscracia” es sin duda Miguel Barroso, esposo de Carmen o Carme Chacón. Él fue el adalid de la creación del grupo mediático al servicio de Zapatero. La Sexta ha sido absorbida por Antena 3 y Público, lamentablemente –lo digo desde el respeto y la solidaridad con sus trabajadores-, está en suspensión de pagos. Las deudas de esa aventura las terminaremos de pagar los españoles.

Pero no son estas las heroicidades de Barroso. Desde la foto para la prensa rosa con su esposa –todavía carme- y él mismo, en la que posaron con su hijo recién nacido -la revista Hola, presente, afirmó que la ministra estaba emocionada- en la puerta del hospital, introduciendo su vida privada en el papel cuché, a toda la campaña mediática que ha acompañado siempre a la ex ministra de Vivienda y Defensa. Es su mejor curriculum como publicista, lugar que ocupa en una multinacional que se ha llevado sin concurso, entre otras cosas, la suculenta campaña publicitaria de la fallida privatización de Lotería Nacional. ¡No es bobo este señor!

Antes de que se viera forzada a abandonar las primarias para ser candidata a la presidencia del Gobierno, Miguel Barroso, que asistía con frecuencia a las reuniones de trabajo del equipo del ministerio de Defensa, organizó en esos despachos públicos el primer equipo de campaña. Abortó la operación de traslado de la que ya funcionaba –haciendo un uso vergonzoso de personal y medios públicos de lo cual tengo testimonios- desde su despacho de Defensa a la calle Ferraz. Cartuchos guardados que ahora se utilizan.

Es antológico el retrato que publicó el periodista Antoni Puigvert, de La Vanguardia, titulado “Chacón, la actriz”, que recomiendo leer con detenimiento para conocer la tormentosa personalidad de la política (¿catalana?) y adivinar la sombra de su marido.

Continue reading “El día que “Carme” Chacón se convirtió en “Carmen” Chacón” »

Añade tu comentario

Rubalcaba, el tuerto es rey

El País,  periódico amigo de Rubalcaba, resalta que las encuestas revelan que los votantes socialistas no quieren ni a Chacón ni a Rubalcaba al frente del partido. Y, sin embargo, poniendo contra la pared a los encuestados, estos confiesan a El País que si no les queda más remedio que elegir entre los que se ofrecen, prefieren a Rubalcaba: el tuerto en el país de los ciegos. 

En el país de los ciegos, que es el PSOE, Rubalcaba puede convertirse en rey por la mínima. Así están las cosas: El País, decreta, tras analizar una encuesta, que los votantes que le quedan al PSOE después de perder cuatro millones, no quieren ni al vicepresidente Rubalcaba ni a la ministra Chacón. Puestos en la disyuntiva de elegir entre lo que no quieren, lo hacen a favor de Rubalcaba.

La indiferencia en política es mucho más nociva que la animadversión. Quien te odia te puede llegar a votar; quien te ignora no lo hará nunca. Y lo que sucede en el PSOE no interesa ni a sus votantes. Es sorprendente este desapego cuando el Gobierno sube impuestos, hace recortes y anuncia penurias: más desempleo en el 2012, recesión, bajada del consumo, reforma laboral y autonomías en caída libre.

Pero en el PSOE no hay reacción. Fotos sonrientes de marketing electoral en un barco sin rumbo. El secretario general, José Luis Rodríguez Zapatero, a buen seguro que daría la mita de su pensión por no tener que hacer el informe de gestión en el Congreso. Su segundo de a bordo, José Blanco, será procesado por el Tribunal Supremo, acusado de cohecho y tráfico de influencias. Marcelino Iglesias, si es que llegó alguna vez a ejercer de secretario general ni recuerda la fecha. Con la organización en esas circunstancias, con la militancia deprimida y marginada, se va a celebrar un congreso ordinario para elegir a quienes no quieren los votantes. El País dixit.

La esperanza blanca es el alcalde de Toledo, Emiliano García-Page. Puede que le salga bien a éste político cercano a José Bono porque el rechazo a los dos candidatos puede darle de carambola la secretaría general.

Lo cierto es que la propia pretensión de Chacón y Rubalcaba de dirigir lo que han colaborado con tanta eficacia en destruir es un radiografía de una organización que necesita mucho sulfato para sacar de su seno a quien son sus termitas. Si el PSOE no reacciona ahora, no sé cuando podrá hacerlo. Los llantos después de las elecciones andaluzas prometen ser más intensos que los de Muhammad XI, Boabdil el Chico, en la pérdida de Granada. Los musulmanes todavía no han vuelto. Los socialistas andaluces debieran aprender de la historia.

Añade tu comentario

El Gobierno, con el hacha; el PSOE, desaparecido

No se tienen noticias del PSOE; está inmerso en un pseudo proceso interno en que dos señor@s de la guerra se disputan los restos del naufragio. Pretender que en el lapso de tiempo que circula entre el debate de investidura y el inicio del congreso hay tiempo para una introspección crítica como la que necesita el partido es un acto de perversión de quienes quieren continuar en el machito. No hay propósito alguno de realizar un proyecto serio que ponga fin a casi una década de pérdida del rumbo del socialismo español.

Carme Chacón y Alfredo Pérez Rubalcaba tienen acreditada su responsabilidad directa en la debacle del partido. Lo han situado en un punto en que ahora mismo no pinta nada en la política nacional. Y la resultante es campo libre para el Partido Popular en el Gobierno. Los españoles asistimos con resignación a la cadencia de recortes porque ya estábamos acostumbrados a que el Gobierno anterior iniciara la poda. Ahora, la esperanza, casi telúrica, es que los nuevos leñadores del estado del bienestar acierten al elegir los árboles que van a talar. ¿Con qué criterio? Muy sencillo: lo que ordenen los mercados. Ayer conteníamos la respiración mientras los compradores de deuda decidían si le quitan a Francia la “triple A”; es decir, si comienzan otro pastel especulativo con el que llenar sus despensas. ¿Cuál es el límite? No se tiene noticia siquiera de que lo haya.

Si el PSOE no contesta al teléfono, porque sus dirigentes se disponen a decidir quienes van a ser los señores feudales de un sistema piramidal de control leninista de una organización cada vez más raquítica, y los sindicatos están rendidos por la contabilidad, solo nos queda ponernos en fila india para que nos rebanen un poco más de pescuezo.

La democracia se conduce a estar atentos a las pantallas para que desde fuera de España nos digan lo que hay que hacer. Los economista, cada vez más profetas del pasado, son los mismos que asesoran a las empresas que nos quieren dominar. Y la derecha cabalga de nuevo con la premisa inscrita en la frente de todos de que está proscrita la rebeldía.

Añade tu comentario

Rajoy, el hombre que susurraba a las personas.

No es partidario ni de un roto ni de un descosido; prefiere que las telas se desgasten por el uso. Diera la impresión de que se ha encontrado consigo mismo después de que agotara a sus enemigos. En el partido y en los medios de comunicación. Como pasa siempre en la vida, ahora todos quieren ser amigos del presidente del Gobierno. Estamos en fase ascendente: todos le ven virtudes, probablemente más aquellos que le denostaban.

Él nunca perdió el tiempo en acabar con sus adversarios. Ha dejado que se acomodaran en un lugar en el que no perjudican sus intereses. Por ejemplo, Gustavo de Arístegui está fuera de circulación política y Jaime Mayor Oreja languidece en Bruselas. Y Esperanza Aguirre ahora se ha hecho amiga de Rajoy.

Se ha rodeado de los suyos pero sobre todo de gente que él considera eficaz aunque no todos lo sean. Y a los demás les ha dejado en el camino sin pestañear. Pero siempre si afectaciones.

Ahora, pasito a pasito, las malas noticias caerán los viernes después de cada consejo de ministros y la encargada de trasladarlas a los ciudadanos será Soraya Sáez de Santamaría que tiene la voz y el rostro sereno, dulce pero firmes.

Rajoy tiene cien días de gracia y algunos más. España está construido sobre un sustrato de cobardía que sólo se abandona para firmar algunos episodios nacionales; épicos desde la desesperación. Aquí, los que opinan y los que actúan están acomodados y sólo atacan cuando huelen la sangre de un poder herido.

De momento Mariano se ha envuelto en ese aire provinciano de quien no levanta la voz y hace lo que él quiere. De momento está susurrando a las personas, sin aspavientos. Solo se enfadará el nuevo presidente del Gobierno, y no es fácil, cuando le convenga tanto que no le quede otro remedio. Incluso con Amaiur. En esos susurros, el nuevo presidente del Gobierno es, sobre todo, partidario de que el tiempo haga su trabajo por él.

Añade tu comentario

Apuntes a vuelapluma

¿Qué hacemos con nuestros banqueros?

El anuncio de que Francisco Luzón, director general y consejero delegado del Banco Santander para Latinoamérica, se jubila a los sesenta y cuatro años con una pensión de 56 millones de euros y otros emolumentos de cerca de diez millones más una pensión anual de por vida de 2,8 millones, debiera movernos a una reflexión de lo caros que son los despidos y lo inmensas que son las jubilaciones en España. Hablar de estos temas no parece muy adecuado a la vista del silencio que hay en la sociedad. Pero en época de crisis debiéramos prestar, si cabe, más atención a la vida de nuestros esforzados banqueros o bancarios.

Me ha entrado un escalofrío en la espina dorsal al conocer las dolorosas condiciones en las que se jubila un honrado trabajador de la Banca. Un bancario o un banquero. Quizá debiéramos guardar la denominación “banquero” para los propietarios o grandes accionistas de los bancos. De esa forma centraríamos el concepto “bancarios” para todos aquellos que trabajan en los bancos. El problema es que ahora mismo mandan más y ganan más algunos bancarios que muchos grandes accionistas de los bancos. Naturalmente, no me refiero a los directores de sucursal.

Estoy hablando desde el principio de esta crónica dramática a las condiciones de jubilación de Francisco Luzón (sesenta y cuatro años) consejero delegado y director general para Latinoamérica del Banco Santander.

Continue reading “¿Qué hacemos con nuestros banqueros?” »

Batalla en el PSOE por los restos del naúfragio

La pareja Chacón-Barroso es mucho más que un matrimonio: es una comunidad política de acción. Miguel Barroso goza siempre con el uso del poder en la sobra. Fue la inspiración de la política de comunicación de José Luis Rodríguez Zapatero y el líder del gobierno en la sombra que se reunía los fines de semana a jugar Baloncesto en Moncloa. Ahora es el cerebro gris de la socialista catalana. Muchos socialistas, aterrorizados con la posibilidad de que Carme o Carmen Chacón llegue a Moncloa, apuestan por Rubalcaba como el menor de los males posibles. Los barones territoriales -pero sin territorio- del PSOE defienden posiciones para el futuro. 

 

Estamos ante un congreso con primarias como antes estuvimos ante unas primarias sin votación y con un solo candidato a la presidencia del Gobierno. En este PSOE el sentido común se adecua a las necesidades de su oligarquía. Ahora hay guerra de caudillos. Y cada señor de esa guerra toma posiciones a favor de Alfredo Pérez Rubalcaba o de Carme Chacón. Pero es ésta una guerra por los restos del Titanic: este PSOE está hundido y sus despojos son objetos codiciados porque en la mentalidad de los barones territoriales del partido es más importante controlar lo que queda del PSOE que pensar en el futuro del socialismo español.

Alfredo Pérez Rubalcaba recaba apoyos entre quienes están aterrorizados por la posibilidad de que tome el poder el clan Chacón-Barroso. Paradigma de la época de José Luis Rodríguez Zapatero. El ex secretario de estado y marido de la ministra es el padre de la tragedia mediática del gobierno anterior. Él es el teórico de la “demoscracia” socialista: un eslogan antes que una idea; marketing antes que proyectos. Su gestión ideando y proyectando un grupo mediático a la medida de ZP ha culminado con la venta de Cuatro a Tele Cinco y con la absorción de La Sexta por Antena 3. Gloriosa concesión de licencias de televisión sólo para que ZP tuviera un juguete roto que desquició los precios de la Formula 1 y de la Liga de Fútbol. ¿Ha devuelto el señor Roures todos los créditos concedidos con ayuda de Moncloa? Pero los amigos de Barroso se han hecho ricos con estas iniciativas.

El padre espiritual de toda esa estrategia es Miguel Barroso, constituido en alma Mater de la materia gris de Carme Chacón. Si ganan, la que le espera al socialismo español.

El congreso del PSOE ha conseguido que nadie se interese por él; no hay ninguna expectativa de resurrección de este cadáver cuyos despojos quieren a toda costa Chacón y Rubalcaba.

La historia del PSOE y la necesidad que tiene la sociedad española de una socialdemocracia sólida no es un baluarte tan inexpugnable como para impedir que la irresponsabilidad de los actuales dirigentes del partido logre convertirlo en minimalista. Todo es posible cuando los intereses personales están por encima de las responsabilidades históricas.

Fraga en la memoria (¿histórica?)

El juicio sobre Manuel Fraga Iribarne está condicionado por la apuesta personal de cada uno sobre la Transición.  El cedazo para tratar a quienes colaboraron con el franquismo y se incorporaron a la democracia es de agujeros móviles en funciones de convenciones que establece, en ocasiones, que unos franquistas originarios sean respetables y otros no. Ahí tenemos a el Rey de España que fue designado directamente por el dictador y que ahora es respetado por la inmensa mayoría e los españoles.

El último falangista que se murió a tiempo fue José Antonio Samaranch. Nadie le reprochó en vida su uniforme y su pasado de jefe del Movimiento. Su poder eclipsó las fotografías de media vida en chaqueta blanca, camisa azul y boina roja. Tal vez porque el poder olímpico es un poder tan importante que traspasa los filtros de la memoria hasta fundirse para diluirse en héroe de Cataluña con funeral casi de estado. Incluido el poder nacionalista que le perdonó

A Manuel Fraga Iribarne le ha sorprendido la muerte cuando las redacciones estaban cerrando. Sus obituarios, como es preceptivo en todo periódico que se precie, estaban acompasados a la evolución de su enfermedad. Pero no había consenso en la orientación de cómo debía ser presentado para las primeras crónicas, porque hay dos generaciones en el puesto del mando de las redacciones. Los veteranos vivieron la transición y la “ruptura democrática pactada”. Los jóvenes quieres ser antifranquistas retroactivos, que es una causa sin riesgo que gratifica mediante la entonación de un heroísmo imposible. Cuando fue compilido luchar contra Franco es cuando estaba vivo. Ahora es una batallita de hazañas bélicas.

Continue reading “Fraga en la memoria (¿histórica?)” »

Fraga, el eslabón perdido entre la dictadura y la democracia

Ha muerto Manuel Fraga Iribarne, el último eslabón perdido entre la dictadura y la democracia. El político conservador incombustible de la derecha española. Con él ha muerto la época en la que la Amnistía de 1977 hizo tabla rasa de las responsabilidades contraídas por la derecha y también por los militantes de izquierdas y de ETA hasta el año 1977.

Fraga estuvo siempre unido a la polémica que suscita necesariamente quien fue ministro de la dictadura de Franco, padre redactor de la Constitución democrática, líder fundador del Partido Popular, diputado, senador y presidente de la Xunta de Galicia.

Tuvo un carácter y una personalidad autoritaria. Fue responsable político directo de los asesinatos de Montejurra y de los muertos de la represión de Vitoria. Sesenta años de vida política dan para muchas contradicciones.

Estos días se escribirá mucho sobre Fraga. Sobre su entendimiento civilizado con Santiago Carrillo. Sobre sus ascendientes en el Partido Popular, desde la designación directa de José María Aznar hasta  su difícil encajo en el Partido Popular de Mariano Rajoy.

El debate sobre la transición se verá impulsado con su muerte. Y la polémica suscitará nuevas discrepancias sobre el carácter de la llamada Memoria histórica.

En Euskadi el debate se superpone a la superación de las heridas abiertas por tantos años de terrosismo.

Y la pregunta final es: si tiene que haber perdón, comprensión y punto final para acabar para siempre con el terrorismo, ¿qué debemos hacer con los últimos supervivientes del franquismo que quisieron viajar a las vida política democrática. Convendría reflexionar serenamente sobre todo esto.

Standard & Poor’s, ahora, contra Francia

 

La palabra de  Standard & Poor’s (S&P) es  como la palabra del dios de la economía. Sus veredictos provocan la subida instantánea del precio de la deuda de los países sentenciados por la agencia de clasificación. Dirige la economía mundial con un grupo de expertos y sin control político alguno. Un pronunciamiento de las agencias de calificación es la vida o la muerte para la economía del país enjuiciado.

Ahora han provocado un nuevo colapso de la eurozona poniendo en cuestión la economía francesa. Tal vez es lo mejor que nos podía pasar a los españoles  porque la subida de las primas de riesgo en Francia es el único factor que puede hacer cambiar de opinión a Ángela Merkel sobre el papel que debe jugar el Banco Central Europeo.

El asunto es así de fácil. Si sube la prima de riesgo la colocación de la deuda tiene que ser a más interés. Llegado a un punto, en la financiación ordinaria de la economía de un país, el coste de los intereses excesivos puede hacer que la economía no tenga margen para crecer.

La política tiene que recuperar el control de la economía mediante las tasas y las reglas que hagan que la especulación esté tabulada. La economía financiera tiene que estar al servicio de la economía productiva. Y el primer paso es el control fiscal y normativo de los altos ejecutivos de estas compañías como Standard & Poor’s que unen sus intereses a los de los países de donde van a sacar tajada los inversores.

Las agencias de calificación están siendo un factor determinante para avanzar en las contradicciones de este capitalismo sin rostro humano. Los ciudadanos tienen tanto miedo a S&P como antes tenían los niños al “hombre del saco”. El miedo paraliza, pero cuando la indignación supera al miedo se producen los grandes movimientos sociales. Algún día tal vez no muy lejano los ciudadanos calificaremos a Standard & Poor’s para dejarlo en evidencia ante sus intereses ocultos.

La demonización de los trabajadores

La capacidad del pensamiento neoliberal para imponer sus tesis es abrumadora. No hay resistencia intelectual a la avalancha mediática y política conservadora.  Los dogmas falsos se hacen indiscutibles  ante el miedo y la cobardía de quienes tendrían que encabezar la rebeldía. La “culpabilización” de los trabajadores es un excelente instrumento de dominación de la sociedad que utilizan con eficacia las elites privilegiadas.

Pareciera que España progresó gracias a un milagro sin rostro humano. ¿De donde salió el dinero para este despilfarro público colectivo? Naturalmente de los impuestos; es decir, de las retenciones de la renta de los trabajadores mayoritariamente. Y del IVA del consumo que provenía de sus salarios. Los asalariados españoles han sido protagonistas de un desarrollo que no les ha beneficiado a ellos en la parte que les corresponde. Mientras las retribuciones de los ejecutivos de alto nivel están al de los niveles más altos de Europa, el salario mínimo interprofesional está muy por debajo, al igual que los sueldos medios.

Ahora, en medio de una crisis de origen financiero y como consecuencia de la burbuja especulativa, se ha puesto de moda señalar a los trabajadores como responsables de todos los males. El mantra que se repite es el de la falta de productividad, coste del despido, baja cualificación, absentismo…

Nada de eso es cierto al menos en las proporción  que se señala. La sociedad de la información es en realidad la sociedad de la propaganda. Se repite una idea con una intención política y se convierte en una evidencia que nadie se molesta en  contrastar.

Las consecuencias son la sumisión, el complejo de culpa y el miedo instalado en la sociedad como instrumento de dominio sobre las personas.

España es una sociedad de ciudadanos atemorizados. Los que tienen empleo temen perderlo. Los que no lo tienen perciben que no lo van a encontrar. El resto está angustiado por las medidas de ajuste que deciden personas privilegiadas que no sufrirán la descarga que promueve esta crisis.

Y así se abre camino sin cortapisas la idea de que la imposibilidad de crear empleo radica en los altos costes de los despidos en un país en el que no hay movilidad laboral y que la frontera de los cincuenta, en la mayoría de los oficios y profesiones, es la entrada en el desempleo perpetuo. Mientras, los bancos no dan crédito mientras sus altos directivos ganan decenas de millones de euros.

Otra idea que se repite es el de la falta de productividad, achacada casi siempre a la falta de formación de los trabajadores y a un pretendido déficit laboral. Nunca son los empresarios quienes reconocen una mala gestión, una apuesta a corto plazo por el beneficio, el descuido del servicio que brindan. Todo con muchas excepciones particulares.

Ahora toca, desde hace ya un tiempo, el descrédito de los sindicatos. Se abre camino la idea de que la negociación colectiva es insoportable para las empresas y que cada colectivo de trabajadores tiene que negociar sin mínimos por sector. Se profundiza el camino de la precariedad.

Si destruimos los sindicatos, si demonizamos a los trabajadores, si bajamos los salarios y abaratamos el despido se abre un proceso de retroceso histórico de las conquistas de los trabajadores. Pero tampoco conseguiremos ni productividad ni calidad en nuestros productos y servicios. Estaremos creando una sociedad más injusta, menos perfeccionista, donde el individualismo acogotará los principios básicos de un entramado progresista. Tenemos la obligación de reaccionar contra estas campañas.

Con Mahmud Ahmadineyad en La Habana

No sé si volveré a tener la oportunidad de tener tan cerca al presidente de Irán. No sentí nada especial al ver tan próximo a uno de los políticos más odiados del planeta. No me imaginé  que fuera el diablo, siquiera porque sus ademanes eran suaves. Fue una experiencia interesante.

Pasó a mi lado con una moderada escolta, a poco más de dos metros. Sin duda habría medidas importantes de seguridad en el Aula Magna de la Universidad de La Habana, pero eran etéreas, incorpóreas, casi invisibles. Nutrida concurrencia del cuerpo diplomático acreditado en La Habana, pero no de los países de la UE; casi todos  representantes de las antes llamadas naciones del tercer mundo. Siguen existiendo dos mundos; hoy en La Habana estaba presente el que nos es a los occidentales más ajeno y más lejano.

El presidente de Irán es un hombre de muy escasa estatura. Enjuto, con rostro grave, vestido en grises y tonos oscuros. La seguridad iraní revisó los micrófonos de la mesa presidencial. No es para menos, a la vista de los asesinatos adjudicados al servicio secreto israelí que se suceden en Irán.  Le llamó la atención una botella de plástico. Era de agua.

Hubo un elogio del conferenciante, nombrado doctor honoris causa por la facultad de Ciencias políticas. Se recordó su biografía: ingeniero civil, profesor de la universidad, alcalde de Teherán, luchador en la guerra con Irak y presidente de su país.

Nadie recordó ayer en la Universidad de La Habana, por supuesto, las duras críticas vertidas por Fidel Castro en el año 2010 por la posición de Irán contra los judíos “el pueblo más perseguido”, en palabras de Fidel Castro.  Es Irán país amigo de Cuba más por su confrontación con Estados Unidos que por la identificación de los regimenes de los dos países.

Anfitriones del presidente de Irán el rector de la Universidad de La Habana, Gustavo Cobreiro, y el vicepresidente del Consejo de Estado y miembro del Buró Política, Estaban Lazo.

Continue reading “Con Mahmud Ahmadineyad en La Habana” »

Rajoy, el “mudito ausente”

La espantada de Rajoy en medio de decisiones dramáticas -que además incumplen explícitamente sus compromisos electorales- es un error estratégico de quien puede perder el crédito que todavía le da una mayoría de españoles. Es urgente su presencia en el Congreso de los Diputados y sus respuestas a las preguntas de la prensa. 

El presidente del Gobierno es una sombra. Se sabe que está ahí porque se sienten los incumplimientos de sus promesas: ha subido los impuestos de la renta que juró no tocar. En tiempo record ha hecho lo contrario de lo que prometió. Y después  ha desaparecido. Tal vez con la esperanza de que cuando resucité se nos haya olvidado lo de los impuestos.

Uno, incluso puede estar de acuerdo en la necesidad de subir los impuestos de las rentas más altas. Pero a los ciudadanos no se nos puede tratar como si no fuéramos capaces de entender las dificultades de la crisis. El recurso de hacer lo contrario que se prometió es, sobre todo, una falta de respeto a los ciudadanos.

Un presidente del Gobierno tiene que gobernar. Pero también tiene la obligación de explicar con detalle sus decisiones, de someterse al control del parlamento y de responder a las preguntas de la prensa.

Escudarse en que la situación es peor de lo que se suponía no es de recibo. Ahí están comunidades autónomas como Valencia que ni siquiera pueden pagar sus deudas más perentorias. Y el déficit se reparte por todas las comunidades, las gobernadas por el PSOE pero también por el PP.

En el horizonte, dentro de dos meses, las elecciones andaluzas: ultimo campo de batalla para depurar una hegemonía socialista de más de treinta años.

Hasta ahora Rajoy sigue teniendo el apoyo de una mayoría significativa de españoles. Su silencio, sin duda, es defensivo. Pero su ausencia no se puede prolongar con la excusas de la gravedad de las decisiones que tiene que tomar. Un presidente escondido será pronto un presidente devaluado. Pero él tiene la última palabra. Si quiere permanecer mudito y ausente se estará buscando su propia ruina.

Este PSOE de Berlanga en el desinterés general

Es palpable el desinterés de la prensa y de la opinión pública por todo cuanto sucede en el PSOE. La sensación de un Dejá Vu es notoria. Y la pelea entre estos dos señor@s de la guerra es un esperpento de una España que ya no existe. Terminará el circo y entonces, tras la debacle inevitable de Andalucía, se producirá la rebelión de las bases.

Este es un circo que transcurre sin espectadores. En la pista evolucionan Carme Chacón –que está a punto de vestirse de faralaes siguiendo el marketing de Miguel Barroso- y Alfredo Pérez Rubalcaba; pero no hay público porque este espectáculo no tiene crédito.

Primera reflexión: ha transcurrido menos de un mes entre el debate de investidura y el congreso de Sevilla. Otra vez prisas que dan la sensación de  falena de aliño. ¿Se puede formular un proyecto, consultar a las bases, que estas se pronuncien, elegir delegados y celebrar un congreso en quince días?

Segunda reflexión: ¿tiene credibilidad un cambio profundo en un partido que está en el peor momento de su historia reciente impulsado por dos de los principales responsables de la debacle?

Tercera reflexión: ¿Alguien puede tomar en serio este proceso de catarsis y renovación que sucede ante la indiferencia de una sociedad que le ha dado la espalda al socialismo? Este páramo lo han construido José Luis Rodríguez Zapatero, Alfredo Pérez Rubalcaba, Carme Chacón y la guardia pretoriana de este PSOE,  que debiera pensar en jubilarse para dejar crecer la yerba del socialismo español.

Cuarta reflexión: ¿Dónde está el secretario general del PSOE, el vicesecretario general, José Blanco; el secretario de organización? ¿Se puede sostener con fundamento que se haya obviado la necesidad de constituir una gestora que organizase con tiempo necesario¿tiene credibilidad un cambio profundo en un partido que está en el peor momento de su historia reciente impulsado por dos de los principales responsables de la debacle?

¿tiene credibilidad un cambio profundo en un partido que está en el peor momento de su historia reciente impulsado por dos de los principales responsables de la debacle?

 

Si a mi, como periodista, me cuesta trabajo interesarme por lo que hacen Chacón y Rubalcaba, que pensaran los ciudadanos acuciados por la crisis con un espectáculo tan superficial.

La historia del socialismo, miles de honrados socialistas se merecen mucho más que esta batalla entre un señor y una señora de la guerra que luchan por quedarse con los despojos de un partido que es imprescindible para la democracia española.

El PSOE se reconstruirá cuando sus militantes tomen el mando de la organización y sulfaten las cañerías donde están adheridos quienes quieren el poder aunque sea a costa del partido.

Esto es lo más parecido a una película de Luis García Berlanga y recuerda la metodología del guión de Bienvenido Mister Marshall.

Mariano, en levitación

Mariano Rajoy ocultó una parte de sus intenciones, probablemente por la proximidad de la campaña electoral andaluza, e hizo un catálogo de buenas intenciones. Recordó el “buenismo” de Zapatero y la falta de concreción dejo un sabor de mitad de entrega. Esperemos a las réplicas de hoy.

Desde que se desprendió del síndrome de Karl Rove –la necesidad casi histérica de entrar en confrontación-, Mariano Rajoy ha entrado en levitación permanente. Se levanta a dos palmos del suelo y no tiene roce con la realidad: se ha convertido en un místico: seguramente sólo habla con dios.

Sus más cercanos escrutan los su rostro para averiguar sus intenciones. Ayer se descubrió que carece de ellas. Como los contemplativos está dispuesto a dejar que los hechos por sí mismos intervengan la realidad.

Continue reading “Mariano, en levitación” »

Blog desarrollado y mantenido por la Icarus Team Project , síguelos diariamente en Red social de Carlos Carnicero

Más opciones