El gobierno se “apendeja” con los pilotos del SEPLA
Es curioso el comportamiento de la ministra de Fomento, Ana Pastor, con los pilotos del SEPLA. Este Gobierno, que ha arrasado con los derechos de los trabajadores, no sabe que hacer con la huelga que el sindicato de pilotos SEPLA lleva desarrollando desde el mes de diciembre de 2011. Incluso hubo un intento como negociador de una persona tan confiable como Manuel Pimentel. Naturalmente las propuestas del exministro del PP fueron rechazadas por el SEPLA. Empiezo a pensar que esta representación tan peculiar de los pilotos de Iberia no sabe lo que quiere y no sabe como salir del lío en que se ha metido.
El presidente del SEPLA, Justo Peral.
La demostración de que los dirigentes de este sindicato elitista están en un callejón sin salida es que han tenido el desparpajo de pedir a estas alturas un laudo sin molestarse siquiera en desconvocar la huelga. Está convocada, lunes y viernes –ojo a las fechas, son las de más tráfico- hasta el mes de julio. Cuando más daño pueden hacer a todos y en especial al sector turístico. Todo un gesto de solidaridad ante la crisis.
Conviene recordar de quienes estamos hablando. El SEPLA ha convocado 26 huelgas en treinta años. Casi una huelga por año. Tiene la productividad más baja de los pilotos de Europa. Y probablemente del mundo. La media de horas de vuelo que realizan al año es de 650, frente a 900 que permite la legislación vigente y las más de 800 que realizan los pilotos de las compañías de corto radio con las que compite Iberia
Iberia lleva perdidos casi cuarenta millones de euros desde que el SEPLA inició esta tanda de huelgas el pasado mes de diciembre. Esos señoritos del aire tienen blindadas sus condiciones hasta la jubilación. Pero quieren mandar en la compañía sin comprar sus acciones.
Una demanda de Iberia en la Audiencia Nacional puede declarar la huelga como abusiva o incluso ilegal. Los pilotos del SEPLA tendrían que hipotecar sus uniformes para resarcir a la compañía.
El Gobierno calla y pide negociación después de cuatro meses de huelga. Ahora el SEPLA busca refugio en el Gobierno. Con seis millones de parados, al SEPLA solo le importa que Iberia renuncie a una compañía Low Cost para poder sobrevivir a esta crisis. Ya ha sido creada Iberia Espress: quinientos puestos de trabajo inmediatos y mil al final del proyecto. ¿Se sienten inseguros los pilotos del SEPLA frente a la competencia? ¿O no quieres que vueles más pilotos que los que ellos controlan con el funcionamiento mafioso los jefes del sindicato. Muchos pilotos tienen sencillamente miedo a los capos del SEPLA.
Me imagino que Ana Pastor tiene que estar preocupada por la cara que le pondrían los pilotos de Iberia al subir al avión si tuviera los arrestos que hay que tener para liquidar este conflicto que es un escarnio para el resto de trabajadores de la compañía y sobre todo ya resulta insufrible para los usuarios. Desde aquí le traslado a Ana Pastor el ánimo para dar el tratamiento adecuado a esta crisis. Es decir, que trate a los del SEPLA como si fueran trabajadores. Ni más ni menos. Sin apendejarse.

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